Basilio Martín Patino…

Hablar de Salamanca, desde mi horizonte, es reconciliarme con el concepto de cultura que me satisface: creatividad, curiosidad hacia cuanto significa aprendizaje, una forma de convivir.

James Michener…

La Plaza Mayor de Salamanca es la más bella de España y una de las cuatro mejores del mundo entero.

Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio entiende que tras la cara simpática de la NU se esconden aberraciones intolerables.

La Asociación lamenta que, un año más, se celebre un evento de promoción del ocio nocturno para el cual se adoptan muchas medidas y que, aun siendo insuficientes, ninguna asegura la protección y a la dignidad del patrimonio histórico (Fuente: Asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio)

La Asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio lamenta que, un año más, se celebre en la Plaza Mayor la mal llamada Nochevieja Universitaria: un evento de promoción del ocio nocturno y de marcas multinacionales dispuestas a llegar a un gran público, de forma económica, sirviéndose del bello escaparate que es Salamanca.

En otras ciudades cercanas a la nuestra, también universitarias y monumentales, sus dirigentes han tenido mejor criterio y han sabido trasladar este tipo de eventos lejos del centro, de la población y de los lugares más identificativos. Es el caso de la propia Nochevieja Universitaria de Cáceres, que tendrá lugar en el Recinto Ferial; de la Fiesta de la ITA de Palencia, que habitualmente se desarrolla en el Parque Ribera Sur; o de la Politecparty de Zamora, que utiliza el auditorio municipal Ruta de la Plata.

En Salamanca no sólo ofrecemos todo lo que tenemos y lo ponemos al servicio de una empresa privada o de una unión temporal de intereses. Además lo hacemos sin conocer los daños que esos eventos y las tareas que conllevan -su montaje y desmontaje- tienen para la conservación del patrimonio, así como los riesgos a los que se ve expuesto.

Son muchas las medidas de seguridad y de limpieza que el Ayuntamiento de Salamanca adopta para que esa aglomeración transcurra con los menores incidentes posibles y que al día siguiente la ciudad amanezca con normalidad, pero son claramente insuficientes dado el número de participantes y el posterior tránsito por los distintos establecimientos. Eso sí, y debe ser reseñado, ninguna medida está relacionada con la protección del patrimonio histórico ni con la prevención de actos que menoscaben su dignidad. Así pues será la piedra de nuestros monumentos la que padezca el baldeo matinal. Al parecer aquellos lugares en los que habitualmente se celebran botellones tampoco verán mejorado su vallado y vigilancia; confiemos que ese aspecto sea tenido en cuenta, también en aquellos otros parques y zonas que tanto nos cuesta mantener, a pesar de no poder disfrutar de ellos durante bastante horas.

La Nochevieja Universitaria ni es cultura ni se corresponde con la imagen turística (patrimonio, arte, saber, gastronomía, congresos, turismo familiar, etc.) a la que tantos esfuerzos dedicamos y que se ve dilapidada por la obtención de un dinero rápido con el que redondear el año.

En esta ocasión el evento, por naturaleza incontrolable (dado el exiguo número de efectivos policiales) e insostenible (por la generación de ruido, suciedad y el consumo de alcohol), promete agravarse con un gran trajín al movilizar un buen número de autobuses entre la Calle San Pablo y el Pabellón Multiusos.

No se entiende que se anuncie la llegada de unas 35.000 personas y que la Plaza Mayor tan sólo tenga una capacidad de 21.700 personas. Como tampoco se entiende que haya que establecer controles para decomisar drogas o alcohol, instruir sobre los robos menores, sensibilizar sobre agresiones machistas, etc. porque entonces hay que preguntarse ¿qué tipo de fiesta es esa en la que hay que tener tantos cuidados? o ¿quién se esconde tras la muchedumbre?.

Como tampoco se entiende a qué interés general responde la petición para que los establecimientos puedan permanecer abiertos hasta las 7:30h o que el conjunto de la ciudadanía deba destinar recursos extraordinarios para la atención sanitaria y la limpieza de las calles, sufrir incomodidades que sólo son adoptadas en esta fecha y que tienen que ver con el normal funcionamiento del transporte público colectivo, que se ve desplazado, o con el tráfico.

Desde Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio entendemos que las autoridades deben ser sinceras, valientes y velar por el interés de los habitantes de las ciudades que, como Salamanca, no toleran las aberraciones que se esconden tras un evento de estas características y con el que no se identifican en absoluto.

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14 Dic 2017|Categories: Hemeroteca|
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