Fuente: Universidad de Salamanca.
La inauguración del vítor en memoria de Domingo de Soto, que ha reunido en el Edificio de Físicas a medio centenar de personas, se suma a los actos impulsados por la Facultad de Ciencias de la Universidad de Salamanca para conmemorar, junto con el Instituto de Física Fundamental y Matemáticas, el V Centenario de la Escuela de Salamanca.
El rector Juan Manuel Corchado Rodríguez ha resaltado la contribución del que fuera catedrático de Prima de Teología en la Universidad de Salamanca a la grandeza científica de la Escuela de Salamanca, recalcando que Domingo de Soto ocupa un lugar de honor en la historia de la ciencia moderna al introducir, de modo pionero, en una obra publicada en 1551, donde expone sus comentarios y cuestiones a los ocho libros de la Física de Aristóteles, dos conceptos fundamentales: la resistencia interna de un móvil, vinculado a lo que hoy se denomina masa inercial, y la caída de los graves, como un movimiento uniformemente acelerado respecto al tiempo.
La importancia de estas teorías, luego comprobadas experimentalmente por Galileo y sobre las que Newton formalizó la ciencia moderna, ha sido también resaltada, durante el acto de homenaje al teólogo dominico, por el decano de Ciencias, Antonio Martínez Graña, quien ha considerado a Domingo de Soto como una figura clave en la historia de la física matemática para que Salamanca alcanzase un papel central en la cadena intelectual que hizo posible lo que hoy conocemos como ciencia.




